Fue después del nacimiento de Erzsi cuando empezaron a hacerse sentir las grietas en el matrimonio de Rodolfo y Estefanía. En su habitual estilo, Rodolfo había querido llevarse a Estefanía a su terreno, para lo cual le pidió que se vistiese de forma discreta y poco recargada para visitar juntos un Heuringen, una típica taberna vienesa al aire libre.
La experiencia podía haber suscitado una reacción positiva en una mujer de mente más abierta y flexible, favorablemente dispuesta a conocer nuevos ambientes y a tratar en una atmósfera relajada con gente que nunca se hubiera cruzado manteniéndose en su ambiente palaciego. Pero Estefanía no se caracterizaba precisamente por querer salirse de ese ambiente palaciego y conocer los modos de vida típicos de sus súbditos no aristocráticos. Encontró "muy desagradable" verse de repente sometida a apreturas y empujones, buscando una mesa libre en medio de una multitud jaranera que armaba considerable barullo, para encontrarse con un menú a base de salchichas con vino casero. Esa podía ser la idea que tenía Rodolfo de una noche encantadora, pero, desde luego, Estefanía no le alababa el gusto a su marido.
El episodio ponía de relieve, de forma anecdótica, la sustancial diferencia de caracteres, temperamentos e intereses de ambos. Que a Rodolfo le encantase escaparse de los palacios para mezclarse con la gente común era algo muy Wittelsbach: su abuelo materno, el duque Max, se lo había pasado en grande reuniéndose con su círculo de amigos parranderos en tabernas muniquesas dónde apuraban grandes jarras de cerveza mientras intercambiaban versos sin sentido o chanzas entre estruendosas carcajadas. Precisamente. Estefanía volvió a palacio con un gran dolor de cabeza, molesta y resentida por haber tenido que participar en aquella excursión. Por supuesto, Rodolfo se abstuvo de invitarla en un futuro, pero se quedó con una sensación de completo desencanto por la "rigidez" de su mujer.
Poco a poco, Rodolfo multiplicó sus salidas sin Estefanía. No se trataba de algo sorprendente, pues esa época podía ser muy restrictiva en lo que atañía a la libertad de movimientos de las mujeres, pero daba una libertad sin cortapisas a los hombres. Socialmente, se comprendía que ellos necesitasen "expansionarse" e incluso "desfogarse". Rodolfo se mezclaba con naturalidad con gente muy diversa: artistas, literatos en ciernes, periodistas liberales que jugaban a tratar de burlar la fuerte censura. También compartía sus francachelas con archiduques, príncipes y nobles con demasiado tiempo para el ocio y suficiente dinero para derrochar en placeres.
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viernes, 27 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
NEGLIGENCIA CON LAS ARMAS...
Muchos libros y biógrafos de la vida del príncipe heredero dan la hipótesis de que maría vetsera murió accidentalmente cuando Rodolfo manipulaba un arma. aunque no es probable esta historia, lo que es cierto es que Rodolfo fue muy negligente cuando tenia en sus manos un arma.
Cuando era mas joven accidentalmente se disparo en la mano una vez y su madre la emperatriz lo cuido durante varias semanas. En otra ocasión, Rodolfo le había disparado accidentalmente a su padre, salvo a unos ayudantes del emperador que tomaron medidas para protegerlo y la bala rozo un brazo. El emperador estaba tan enojado con Rodolfo por este incidente que no hablo con él por varias semanas, y Elisabeth tuvo que hacer frente para la paz entre su esposo y su hijo.
En las memorias de la condesa maría larish también encontramos un episodio de agresión por parte de Rodolfo.
•”El príncipe violentamente puso su mano sobre mi boca y me arrastro hacia atrás. ¿Quieres que te duela?- pregunto con un significado terrible en su voz…
Soltó mis muñecas, que mantenía como en un vicio, y sin decir una palabra, abrió un cajón de su mesa de escribir y saco un revolver negro. Él vino a donde yo estaba.
¿Quieres que te dispare? Él me agarro por el cuello y apretó el arma contra mi frente. Realmente quede presa del pánico…
Cuando era mas joven accidentalmente se disparo en la mano una vez y su madre la emperatriz lo cuido durante varias semanas. En otra ocasión, Rodolfo le había disparado accidentalmente a su padre, salvo a unos ayudantes del emperador que tomaron medidas para protegerlo y la bala rozo un brazo. El emperador estaba tan enojado con Rodolfo por este incidente que no hablo con él por varias semanas, y Elisabeth tuvo que hacer frente para la paz entre su esposo y su hijo.
En las memorias de la condesa maría larish también encontramos un episodio de agresión por parte de Rodolfo.
•”El príncipe violentamente puso su mano sobre mi boca y me arrastro hacia atrás. ¿Quieres que te duela?- pregunto con un significado terrible en su voz…
Soltó mis muñecas, que mantenía como en un vicio, y sin decir una palabra, abrió un cajón de su mesa de escribir y saco un revolver negro. Él vino a donde yo estaba.
¿Quieres que te dispare? Él me agarro por el cuello y apretó el arma contra mi frente. Realmente quede presa del pánico…
viernes, 23 de diciembre de 2011
LA BARONESA HELENA DE VETSERA!
La vida privada de la baronesa helena de vetsera constituía la comidilla de la sociedad vienesa. Algunas aventuras amorosas, la primera de ellas con el conde Nicolás esterhazy von galantha (caballerizo mayor de la emperatriz Elisabeth). Luego helena comenzaba a apuntar alto, muy alto con el archiduque Guillermo de Austria-teschen. Se dijo también que el mismo kronprinz Rodolfo había disfrutado de sus favores.
En el otoño de 1876, helena y sus hermanos Alejandro, Arístides, Héctor y enrique fueron invitados por la emperatriz al castillo de godöllo. Incluidos “al círculo privado de su majestad, no a la corte.
La condesa maría festetics von tolna, dama de la emperatriz, se percato horrorizada de la estrategia de seducción que desplegaba la baronesa para atraer al joven kronprinz de apenas dieciocho años. Bromas, risas, caprichos, conversaciones provocativas, en suma, los mensajes sexuales de la baronesa había sido lanzados sin código alguno: eran claros y directos. Rodolfo no dejo pasar la ocasión de una aventura con una mujer de mundo.
Para helena, sin embargo, el asunto revestía otro cariz. Casada y madre de dos hijos, la Baronesa no podía lanzarse a una aventura que podría tener consecuencias contrarias a las que ella esperaba. Acostarse con un hombre once años menor que ella era divertida y el Kronprinz de mirada triste era en realidad una bestia erótica; decidió al final relegar la experiencia al rango de anécdota simpática. Helena era demasiado ambiciosa para asumir el papel de una de aquellas damas que ayudaban a los Habsburgo en el desarrollo de su virilidad, y tampoco ambicionaba convertirse en una amante titular.
El episodio de Gödöllö había sido una escapada más que indiscreta de una mujer de veintinueve años con un marido perpetuamente ausente. Elena cambió de dirección y se abocó a la vida mundana con discreción y estilo, entregándose a un objetivo en cuerpo y alma: convertirse en la mejor anfitriona de Viena.
Una “gran dama” no se puede improvisar pero Elena lo tenía todo: nombre, riqueza, posición, una educación refinada y cosmopolita y, sobre todo, cuna. Los Vetsera dejaron la casona del distrito de Leopoldstadt y alquilaron a los Príncipes de Salm un espléndido palacio rococó color amarillo Habsburgo en la Salesianergasse que avecinaba con varias embajadas y casas de la nobleza.
Una “gran dama” no se puede improvisar pero Elena lo tenía todo: nombre, riqueza, posición, una educación refinada y cosmopolita y, sobre todo, cuna. Los Vetsera dejaron la casona del distrito de Leopoldstadt y alquilaron a los Príncipes de Salm un espléndido palacio rococó color amarillo Habsburgo en la Salesianergasse que avecinaba con varias embajadas y casas de la nobleza.
·NOTA CURIOSA!:En las memorias”francisco José y su corte” del conde roger nos da una conexión entre la baronesa y francisco José. << El emperador llevaba relaciones al mismo tiempo con ambas hermanas baltazzi de Grecia. Helena y su hermana menor. A cada una le hizo creer que era su única querida. Cuando se enteraron de la verdad, la hermana menor se ahogo en el Danubio y helena se caso con rapidez con un barón de nueva creación. ¿Esta experiencia dejo mucho espacio para la intención y los planes de venganza, y lo más eficaz para desarrollar un plan de posesión sobre el hijo joven y vulnerable del libertino emperador?.
domingo, 11 de diciembre de 2011
SU RELACIÓN CON MARÍA VETSERA!
A inicios de otoño de 1888, maría se puso en contacto epistolar con Rodolfo solicitándole de manera anónima una cita. Hasta finales de octubre, sus contactos no pasaron de paseos que, como mucho, concluyeron con algunos abrazos furtivos en los jardines del plater. Rodolfo sabía que era seguido por la guardia de su padre y no deseaba correr riesgos. Las citas se multiplican tanto en los salones palaciegos, donde maría entra radiante y envidiada, como en los jardines de la residencia campestre de mayerling. Las murmuraciones se dejan escuchar; el escándalo circunda los salones de palacio.
Ahora, el azar se lo ha puesto fácil para marcar al líder de sus sueños. El primer contacto es fruto de la euforia, a base de insistencias, cartas aduladoras y visitas de 15 minutos, ha conseguido hacerse un hueco en la agenda y en la cabeza del kronprinz. El guion de los encuentros pasa, tras el sin fin de notas diarias, por una cita en la trastienda del inmenso plater vienes a media tarde. Arrullada a los pies de un archiduque cansado y que lee la prensa o que ultima un informe, acaban acostándose juntos, haciendo el amor ”arrebatado”.
María vetsera no escatimo recursos para garantizar la pasión de su amante: consumía afrodisiacos, recurrió a encantamientos gitanos, amarraba a a su amante al lecho para hacer sesiones de sadomasoquismo y Rodolfo estaba feliz.
<< Es un diablillo …, no me la puedo sacudir…>> después añade Rodolfo: << he conocido otras mucho más hermosas; pero nunca he tropezado con un corazón tan fiel … le estoy dedicando demasiado tiempo; a veces me pregunto si soy tonto…>>.
Varias veces quiso romper con ella, pero maría vetsera lo seguía y lo hostigaba. El 26 de enero de 1889, helena vetsera concibió una fuerte sospecha acerca de la relación del príncipe heredero con su hija. Cuando encontró una caja de cigarrillos que el príncipe le había dado a la joven con la frase “gracias a la suerte feliz 13 de enero 1889”.
Su familia y amigos se esforzaron en destacar el hecho de que el emperador y el vaticano nunca tolerarían la disolución del matrimonio de Rodolfo; y maría sin duda se dio cuenta pero su obsesión por el príncipe iba más allá de los principios morales de la época. “si yo pudiera dar mi vida yo debería estar contenta de hacerlo, por lo que significa la vida para mí?”.
·NOTA CURIOSA!:En el libro de francisco enrique gribble “la vida del emperador francisco José” de 1914, dice que la condesa maría larisch chantajeaba a Rodolfo. << Cuando Rodolfo se encontraba en medio de sus tantas borracheras le confesó a la baronesa sus planes de algún golpe de estado para la independencia de Hungría, su divorcio con Estefanía para poder casarse de nuevo y la corona de reina de Hungría para maría vetsera>>. ¿Realmente ocurrió así? Es verdad que entre la baronesa y la condesa no existía secretos. Aunque Rodolfo era extremadamente cuidadoso con sus asuntos y cubriendo sus huellas.
domingo, 27 de noviembre de 2011
VIDA EN LA CORTE!
La pura verdad es que era una suerte que Estefanía tuviese en Viena a su hermana Luisa...porque, en el ámbito familiar de los Habsburgo, no encontró precisamente la más calurosa de las acogidas.
A Rodolfo se le habían propuesto otras princesas como posibles consortes dignas para él. Entre ellas, habían figurado la princesa Mathilde de Sajonia o la infanta Eulalia de España. Probablemente, cualquiera de ellas hubiese suscitado una bienvenida menos seria y ceremoniosa en el emperador Francisco José. A decir verdad, Francisco José era introvertido, retraído, un tanto envarado y solemne: no podía esperarse en él una reacción espontánea de afectuosa bienvenida hacia ninguna. Pero en el caso de Estefanía, la llegada de la muchacha removía viejos recuerdos que se había pretendido echar en el olvido durante años. Décadas atrás, el hermano que seguía en edad a Francisco José, el archiduque Maximiliano, también se había casado con una princesa de Bélgica: Charlotte, hermana de Leopoldo II, tía carnal de esa Estefanía. Rodolfo puso el mayor empeño en compartir sus aficiones, intereses y actitud vital con Estefanía.
A Rodolfo se le habían propuesto otras princesas como posibles consortes dignas para él. Entre ellas, habían figurado la princesa Mathilde de Sajonia o la infanta Eulalia de España. Probablemente, cualquiera de ellas hubiese suscitado una bienvenida menos seria y ceremoniosa en el emperador Francisco José. A decir verdad, Francisco José era introvertido, retraído, un tanto envarado y solemne: no podía esperarse en él una reacción espontánea de afectuosa bienvenida hacia ninguna. Pero en el caso de Estefanía, la llegada de la muchacha removía viejos recuerdos que se había pretendido echar en el olvido durante años. Décadas atrás, el hermano que seguía en edad a Francisco José, el archiduque Maximiliano, también se había casado con una princesa de Bélgica: Charlotte, hermana de Leopoldo II, tía carnal de esa Estefanía. Rodolfo puso el mayor empeño en compartir sus aficiones, intereses y actitud vital con Estefanía.
sábado, 12 de noviembre de 2011
·PERIODISTA!
Como se sabe, Rodolfo escribió trabajos científicos y artículos políticos, donde critico la manera de gobierno de su padre. Estos artículos fueron publicados en la revista neues tagblatt weiner, por supuesto de forma anónima. Con la editorial de moriz szeps, con quien se hizo amigo Rodolfo, se mantuvieron en el anonimato los manuscritos. El príncipe se dirigía de forma directa y sarcástica.
Rodolfo también se esforzó por la reconciliación entre los judíos y los cristianos, para eliminar las disparidades sociales, económicas y educativas y lograr un buen patriota austriaco. Rodolfo se encontró entre la roca, por un lado el odio de la nobleza, antisemitas y nacionalistas, por otra parte, la admiración de los liberales, los intelectuales burgueses, los no católicos y los judíos.
Como Rodolfo dijo a szeps cuando la distribución general del papel para los artículos estaba prohibido: “hemos sido expulsados a las tinieblas… y es en parte obra de los jesuitas, que están estrechamente relacionados con todos los miembros mas influyentes de la familia imperial. No seme permite mover, y se han vuelto tan desconfiados de todo el mundo a mi alrededor que la vida se esta convirtiendo en una tortura.
domingo, 6 de noviembre de 2011
LA FAMILIA BALATAZZI-VETSERA
La familia baltazzi era un linaje griego de la isla de quíos.Albin vetsera tenía toda la intención de casarse con helena, una chica guapa con una fortuna recibida a la muerte de su padre theodore de seis millones de francos (casi nada…). La boda se celebro en la capilla de la embajada británica en Estambul. Al abandonar Constantinopla para instalarse en Austria, helena baltazzi y su marido albin vetsera (casados en 1864) escogieron una villa residencial de la alta burguesía vienesa.
En 1871, el mismo año del nacimiento de maría, la tercera de sus hijos, albin vetsera recibió del emperador su carta de nobleza con el titulo de barón. La pareja tuvo cuatro hijos: ladislas (con un trágico final en el incendio del burgtheater de Viena 1887), johanna (conocida como hanna), maría alexandrina y francisco (conocido como fery).
La Baronesa helena Vetsera causaba sensación con su tipo: morena, de ojos garzos y modales de Basilisa bizantina. Su exuberancia levantina era matizada por su sangre inglesa y la educación afrancesada que había recibido. Era una mujer que sabía escuchar pero que muy a menudo guardaba para ella sus propios juicios; su rostro era más bien afilado, los ojos ligeramente sombreados por un velo de ojeras, los labios carnosos que cerraba con gesto de firmeza pero que se transformaba a veces en una mueca de desprecio. Su mirada era magnética, a veces insoportable para su interlocutor.
Poco tiempo después de su instalación en Europa, el barón albin vetsera se retiro al servicio diplomático para asumir la administración de la fortuna del sultán, lo que lo llevaba a ausentarse a menudo de Viena. Muy pegada de su rango y del honor de su familia, helena había sentido cruelmente las miradas y el trato ligeramente condescendiente de algunas de sus amistades ya que, pese a sus orígenes y a su tren de vida principesco, los baltazzi-vetsera tenían las puertas cerradas del gran palacio de la hofburg.
Los hermanos de helena: Alexander, hector, aristides y enrique, se habían convertido en personajes socialmente distinguidos y agasajados. Tras pasar una época en Inglaterra, decidieron hacer prosperar grandes establos para la cría de excelentes caballos de carreras en Hungría y fundaron en Viena el Jockey Club, una reproducción del English Jockey Club.
Los hermanos de helena: Alexander, hector, aristides y enrique, se habían convertido en personajes socialmente distinguidos y agasajados. Tras pasar una época en Inglaterra, decidieron hacer prosperar grandes establos para la cría de excelentes caballos de carreras en Hungría y fundaron en Viena el Jockey Club, una reproducción del English Jockey Club.
Cuando estaban en territorio británico, los Baltazzi se codeaban con gente como el príncipe de Gales y los principales miembros de la aristocracia. En Belvoir Castle, residencia del duque de Rutland, lograron ser presentados a la emperatriz Elisabeth "Sissi" de Austria, que siempre se dejaba rodear por personas especialmente vinculadas a todo lo que tuviese que ver con equitación y monterías. A partir de ahí, todo fue coser y cantar. Los hermanos Baltazzi pronto se convirtieron en amigos del capitán George "Bay" Middleton, el "entrenador personal" de la emperatriz Elisabeth, y, asimismo, recibían constantes invitaciones a las monterías que se organizaban en la residencia predilecta de la emperatriz Elisabeth, el palacio de Gödöllo, cerca de Budapest. En resumen: los Baltazzi-Vetsera eran un gran clan con aspiraciones. Su espectacular progresión social les hacía todavía más ambiciosos. Helena, al quedarse viuda de Albin von Vetsera, centró sus aspiraciones en el porvenir de sus retoños.
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